Basado en las tendencias del mercado y los marcos regulatorios
existentes o en desarrollo, entrega un informe que argumenta la
pertinencia de realizar la medición de la huella de carbono según el
tipo de institución que se trate.
Ofrece cuantificar, seguir y notificar las emisiones según las
características de la institución y sus insumos. En tal caso, evalúa
emisiones directas e indirectas de CO2 (o CO2 equivalente).
De acuerdo a los objetivos establecidos, selecciona la metodología de
cálculo de la huella de carbono utilizando tanto guías del IPCC como
diversas normas y protocolos internacionales existentes, entre ellas
ISO 14064, PAS 2050, Carbon Bilan , GHG Protocol e ISO14067.
Entrega un informe final que identifica el desempeño ambiental
según emisiones de GEI, precisando los puntos críticos del proceso
productivo o servicio específico.
Una vez realizado este diagnóstico, propone un plan de reducción,
neutralización y compensación para comenzar a minimizar la huella
de carbono. Estas medidas son las que incrementan la competitividad
y la eficiencia energética, con lo que se consigue mermas de
emisiones de GEI a menores costos.
Ofrece un análisis de alternativas de financiamientos nacionales
y/o internacionales a través del mercado del carbono, como el
Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) u otras vías voluntarias,
pero igualmente valiosas.
Para el ingreso de proyectos al MDL, ofrece su servicio en todo el
proceso, desde su evaluación para hacerlo posible (adicionalidad
respecto a la línea base) al diseño de la metodología, la validación,
la implementación y la obtención de Certificados de Reducción de
Emisiones (CERS).
Para el mercado voluntario, de igual manera que el caso anterior,
oferta su servicio en todo el proceso que los estándares requieren
para la obtención de los certificados de Unidades Voluntarias de Carbono (UVC), antes conocida como Reducciones Verificadas de
Emisiones (VERs).
CC&D certifica con alta calidad las mediciones de las huellas de
carbono por el nivel profesional de la consultora, con reconocimiento
nacional e internacional. Este hecho es importante porque el
procedimiento aún no cuenta con una legitimación oficial en el
mundo. Se suma a esta fortaleza la firma de una alianza estratégica
entre CC&D y la Asociación Española de Normalización y
Certificación (AENOR), con sedes en distintas partes del mundo,
acuerdo de relevancia si el cliente necesita que el cálculo de la huella
de carbono tenga validación más allá de sus fronteras.
Ofrece la estrategia comunicacional y su ejecución al momento
de difundir la noticia acerca de los avances logrados. La actividad
incluye a todos los medios de prensa (escrita y audiovisual) y las
principales webs tanto corporativas como de divulgación informativa
masiva.
CC&D es pionero en el cálculo de huellas de carbono en Chile. Los datos
obtenidos de este ejercicio han sido presentados y utilizados de referencia
en variados seminarios sobre este tema. La primera medición fue realizada
para un producto agrícola de exportación.
Actualmente, en colaboración con el PRIEN de la Universidad de Chile y
por encargo del ministerio de Energía, CC&D trabaja en el establecimiento
de los factores de emisión que el Gobierno de Chile recomendará usar para
el cálculo de cualquier huella carbono en nuestro país.
La medición de la huella de carbono o “carbon footprint” se está convirtiendo en un indicador clave para averiguar el correcto
comportamiento ambiental de cualquier empresa e institución. Algunos
países están exigiendo regulaciones como el etiquetado de CO2 de todos
sus productos; otros planean aranceles diferenciados para las importaciones
según contenido de CO2.
En otras palabras, el mercado internacional agrega hoy otra barrera:
informar la huella de carbono de sus bienes y servicios. Es la decisión
que debe tomar la industria exportadora para alcanzar hoy un mayor
posicionamiento de imagen, competitividad y éxito en cualquier actividad.
El segundo paso de este avance es realizar acciones que permitan reducir o
neutralizar la huella de carbono para seguir escalando en la meta. A nivel nacional y, en este mismo contexto, una institución debería
informar su huella de carbono (corporativa, productos y servicios) para
consolidar sus acciones y sus compromisos con la responsabilidad social
empresarial. |